Evaluación de los centros María Espínola revela diferencias en su implementación

Presentamos nuestra evaluación de los centros María Espínola, que identifica diferencias en la implementación de la propuesta y resultados educativos similares a los del grupo de control. El estudio también destaca la importancia de fortalecer los mecanismos de monitoreo.

Por el Instituto participaron Martín Pasturino, presidente de nuestra Comisión Directiva, y Carmen Haretche, directora de nuestra Área Técnica. También estuvieron presentes Pablo Caggiani, presidente del Consejo Directivo Central de la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP), y Antonio Romano, director ejecutivo de Políticas Educativas (ANEP). El evento se desarrolló en el salón de actos del edificio de la ANEP.

Principales datos

La evaluación analizó en qué medida se alcanzaron los objetivos de mejorar los aprendizajes, las trayectorias y el egreso de los estudiantes de educación media básica en situación de mayor vulnerabilidad. Para esto, utilizamos datos administrativos, encuestas a docentes, información de Aristas y entrevistas con actores de las instituciones. Además, se conformó un grupo de control para identificar si los cambios observados eran atribuibles al programa. El trabajo se desarrolló entre 2022 y 2025 y sus resultados fueron presentados por Haretche.

La evidencia muestra que no se puede hablar de los centros María Espínola como un conjunto uniforme, ya que su implementación fue heterogénea. Esto se debe a que no todas las instituciones ni cohortes enfatizaron los mismos componentes previstos en su diseño.

Los datos de promoción son similares entre los centros María Espínola y los del grupo de control. Al analizar su evolución durante los años de implementación, se observa que la promoción fue más favorable en el grupo de control en todos los tipos de centros (liceos, escuelas técnicas y centros educativos asociados). Sin embargo, al comparar los períodos anteriores y posteriores al inicio de la propuesta, encontramos que, si bien ambos grupos de instituciones partían de cifras similares, los centros María Espínola presentaron una mejora mayor en su tendencia.

Los logros en lectura y matemática en Aristas son algo menores que en 2022 en ambos grupos de instituciones; la diferencia entre ellos no es relevante. Pese a no haber disparidades significativas, en lectura hallamos una tendencia favorable a los centros María Espínola y en matemática a los de control.

Conclusiones

La evaluación permite identificar varias conclusiones sobre la implementación y los resultados de la propuesta.

Los centros María Espínola contribuyeron al aumento de la cobertura en centros de quintiles 1 y 2 con extensión del tiempo. Sin embargo, falta información para constatar si se cumplió la meta de la ANEP para 2025 de que el 39% de los estudiantes de media básica de centros de quintiles 1 y 2 asista a centros con extensión del tiempo pedagógico.

Las dos primeras cohortes de los centros María Espínola estuvieron claramente focalizadas en instituciones de quintiles 1 y 2 del índice de vulnerabilidad socioeconómica de la ANEP. Posteriormente, se produjo un proceso de desfocalización. No obstante, dado que las últimas cohortes incorporaron menos instituciones que las primeras, en 2025 la propuesta mantenía un perfil concentrado en los quintiles más bajos.

La mayor parte de las características de los centros María Espínola estuvieron también presentes en el grupo de control. Esto evidencia un problema de diseño debido a que la propuesta no se diferenció suficientemente de estrategias ya existentes.

Por otro lado, la heterogeneidad en la implementación de la política refleja debilidades en los sistemas de monitoreo.

Las características que efectivamente distinguen a los centros María Espínola no parecen haber sido suficientes para que se lograran mejores niveles de vinculación, aprobación, aprendizaje y reducción de la inequidad con relación al grupo de control. Entre las dimensiones específicas de las instituciones donde se aplica la propuesta están algunas de las estrategias para apoyar la gestión (figuras de apoyo, procesos de autoevaluación y planes de mejora).

Finalmente, la evaluación muestra que la fidelidad en la implementación se asocia a mejores resultados.

Sobre los centros María Espínola

La iniciativa comenzó a implementarse en 2021 en 12 centros de educación secundaria y técnico-profesional con 1.742 estudiantes. En 2025 había 59 instituciones bajo esta modalidad a las que asistían 9.029 alumnos. Esta propuesta educativa, focalizada para educación media básica, busca mejorar los aprendizajes, las trayectorias y el egreso de los estudiantes en mayor situación de vulnerabilidad.

Para alcanza estos objetivos, contempla ocho componentes: la extensión de tiempo pedagógico a ocho horas diarias; la gestión apoyada en la elaboración de proyectos institucionales; una propuesta curricular flexible, vinculada a la las necesidades de cada contexto; la mejora de las condiciones de trabajo de los docentes; la promoción de la participación de las familias; el fortalecimiento de la vinculación con la comunidad y el trabajo en redes; la alimentación como espacio de socialización y aprendizaje, y el desarrollo profesional docente.